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“El Indio” Fernández, célebre director de la Época de Oro

Emilio "El Indio" Fernández

México, 2 Ago (Notimex).- A 29 años de su muerte, Emilio “El Indio” Fernández es recordado como uno de los actores, directores y productores más prolíficos de la llamada Época de Oro del Cine Mexicano.

Su legado sigue vigente y las anécdotas son palpables gracias a que la Casa Fortaleza del cineasta, ubicada en la calle Ignacio Zaragoza del barrio de Coyoacán, se mantiene abierta al público para ofrecer un recorrido por cada una de sus habitaciones.

Es una construcción de piedra volcánica, edificada en el siglo XX y declarada Monumento Artístico del Cine Mexicano, por parte del Imcine y la delegación Coyoacán.

La visita comienza en el comedor, pasa por el salón de música, la que fuera su alcoba, la sala y concluye en el jardín. Se trata de lugares que fungieron como encuentro de personalidades del medio artístico, social y cultural de la época.

En cada uno de los espacios se encuentran fotografías de “El Indio” posando al lado de grandes personajes como María Félix, Dolores del Río, Marilyn Monroe y Olivia de Havilland, entre otros.

Emilio Fernández Romo nació el 26 de marzo de 1904 en Sabinas, Coahuila. Se inició en el cine mexicano con un papel de extra. Después, con su empeño y dedicación, logró protagonizar una película de Carlos Navarro, “Janitzio” (1934), en el papel de “Zirahun”, con la cual descubrió su interés por la naturaleza y fotografía.

Su debut como director fue en 1941 con la película “La isla de la pasión” (Clipperton) y su trabajo fue influenciado por personajes como Sergéi Eisenstein, John Ford y los muralistas mexicanos Diego Rivera y José Clemente Orozco.

En las producciones siguientes contrató a los mejores actores del momento como Dolores del Río, Pedro Armendáriz, María Félix y Columba Domínguez, quienes contribuyeron para que “El Indio” creara la imagen de un México cinematográfico de nubes y hermoso cielo azul, magueyes y haciendas.

Dada la lucidez de sus películas, ganó el Premio Ariel en numerosas ocasiones y contribuyó, en gran medida, al despliegue de esas imágenes de México por todo el mundo, pues mostró los aspectos tradicionales del ambiente rural, además del personaje de “macho mexicano”, en la actuación de Pedro Armendáriz.

Entre los filmes que dirigió destacan: “Bugambilia” (1944), “La perla” (1947), “Salón México” (1948), “La malquerida” (1949), “Acapulco” (1951), “Paloma querida” (1962), “Un dorado de Pancho Villa” (1966) y “La red” (1953).

Para lograr varias de ellas, colaboró con grandes figuras del ámbito como el fotógrafo Gabriel Figueroa, el guionista Mauricio Magdaleno y la editora Gloria Schoemann.

Fue pareja de Gladys Fernández, Columba Domínguez y Gloria Cabiedes, pero se dice que el gran amor de su vida fue la artista Olivia de Havilland, una de las estrellas de Hollywood más admiradas en la década de 1940.

A principios de 1986, Fernández sufrió una caída en su casa de Acapulco, Guerrero, que le provocó una rotura de fémur. De acuerdo con su hija Adela, en el hospital donde lo atendieron le hicieron una transfusión sanguínea contagiada con paludismo y el 6 de agosto falleció.

El 11 de agosto de 2013, los restos del cineasta fueron llevados a “La Fortaleza”, donde reposan en el patio Tláloc en una estela monumental, la cual se construyó con decoraciones de figuras zapotecas de Mitla, Oaxaca.

En la casa de “El Indio”, diseñada por el arquitecto Manuel Parra, se han filmado películas como “El rapto”, “El libro de piedra”, “Santa sangre”, “Santo en el Museo de Cera”, “Frida” y “Hombre en llamas”, por citar algunas.

En este lugar, las fiestas del director duraban hasta cuatro días y sus invitados dormían donde hallaran, ya que la propiedad sólo cuenta con tres recámaras (la de su hija Adela, “El Indio” y la servidumbre).

Jorge Negrete, Diego Rivera, Pedro Armendáriz, José Alfredo Jiménez, Paul Newman, Elizabeth Taylor y Greta Garbo, forman parte la lista de personalidades que acudieron a fiestas, reuniones y visitas.

En mayo del año pasado, su legado fue reconocido por la Cineteca Nacional en el marco del Día de la Academia. Se proyectaron en formato de 35 milímetros, tres de las más de 50 cintas de la Época de Oro que dirigió: “Río escondido” (1947), “Pueblerina” (1948) y “Una cita de amor” (1956).

La sala 9, Juan Bustillo Oro, de la Cineteca, fue testigo de la mesa redonda en honor al cineasta que se caracterizó por la originalidad de su trabajo.

Dueño de un estilo propio, fue galardonado en varios festivales de cine como Cannes (1946), por el rodaje “María Candelaria”; el de Venecia por “La perla” y en el de Bruselas por “Salón México” (1948).